

El vapor es ideal, como fuente de energía, debido a la capacidad del agua para transferir calor, y a su facilidad de vaporización, comprensión y expansión.
El agua tiene una gran capacidad de absorber calor. Cuando una libra de agua absorbe una Unidad Británica de Calor (BTU), la temperatura del agua se eleva 1°F.
La energía requerida para convertir el agua a vapor, cambiar el estado del agua de líquido a gas, es de 1000 BTU por libra. Cuando el vapor es convertido nuevamente a líquido, este regresa los 1000 BTU por libra de energía calorífica que absorbió.
La industria necesita tratar grandes cantidades de agua, y el tratamiento del agua requiere energía.
Los principales sistemas de vapor en la industria se utilizan para el tratamiento del agua, las calderas y el mantenimiento a calderas.
Los sistemas de tratamiento de agua tratan el agua para quitar impurezas y bacterias.
Las calderas generan vapor a partir de agua caliente y son utilizadas en una variedad de procesos industriales. El mantenimiento de las calderas es necesario para evitar que se dañen o separen del resto del equipo. Los principales tipos de sistemas de vapor son los siguientes: sistemas abiertos, semiabiertos y cerrados. Cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas. Se deben considerar cuidadosamente antes de decidir qué sistema es el mejor para la aplicación deseada.
Para dar calor a algunas sustancias, equipos o procesos de producción como la del papel, la farmacéutica y la de alimentos, también se utiliza en la calefacción de habitaciones de climas fríos.
En algunas otras industrias se utiliza con agua de enfriamiento para mantener temperaturas de sus procesos, o bien, hay empresas que requieren altas o bajas presiones de vapor de acuerdo a sus necesidades. En la mayoría de estas industrias utilizan generadores de vapor, es por esto que es necesario saber que tipos de generadores de vapor existen y cómo funcionan.